Odontología familiar

Dulces de Halloween y los dientes de los niños: del peor al menos malo

Cuatro figuras de cerámica con forma de diente, dos de tamaño adulto y dos de tamaño infantil, juntas como una familia en tonos suaves de verde azulado y crema

Lo que causa caries en los niños no es el tamaño de la bolsa de dulces, sino el número de días que tardan en terminársela. Cuando uno sabe eso, el plan para Halloween se vuelve más sencillo, y se puede ahorrar el sermón.

A continuación verá cómo se clasifican realmente los dulces, el error de cepillado que se debe evitar después de un dulce ácido y la regla de la casa que nuestro equipo de odontología familiar sugiere para lo que sobra.

¿Qué dulce de Halloween es el peor para los dientes de los niños?

Respuesta corta: Los dulces ácidos y pegajosos son los peores porque combinan ácido, azúcar y mucho tiempo de contacto. Les siguen los dulces masticables pegajosos y los caramelos duros. El chocolate simple es el menos malo porque se derrite y se enjuaga rápido. Pero con qué frecuencia come dulces su hijo importa más que de qué tipo: unas cuantas piezas con la cena es mejor que picar todo el día.

El azúcar por sí sola no hace agujeros en los dientes. El ácido sí. Las bacterias de la placa se alimentan de azúcar y liberan ácido, y ese ácido saca minerales del esmalte durante 20 minutos o más después del último bocado. Luego la saliva lo neutraliza y el esmalte empieza a recuperar minerales.

Por eso tres preguntas deciden qué tan dañino es un dulce para los dientes:

  • ¿Cuánto tiempo permanece en la boca? Una paleta que dura quince minutos son quince minutos de baño de azúcar, más el tiempo de ácido después.
  • ¿Se pega? El dulce atorado en el surco de una muela sigue alimentando a las bacterias mucho después de que su hijo ya pasó a otra cosa.
  • ¿Trae su propio ácido? Los dulces ácidos sí, y eso cambia el consejo sobre el cepillado.

Dulces de Halloween clasificados, del peor al menos malo

LugarDulcePor qué queda aquíQué hacer con él
1 (el peor)Gomitas ácidas, tiras ácidas, masticables ácidos, aerosoles ácidosEl ácido ablanda el esmalte directamente, el azúcar alimenta a las bacterias, y los masticables se pegan. Todos los problemas en una sola envoltura.Montón de intercambio
2Taffy, caramelos blandos, gomitas, gomitas de fruta, regalizSe pega en los surcos y entre los dientes, donde la saliva no logra enjuagarlo. También es el culpable habitual cuando se aflojan los frenos o las coronas.Unos cuantos, con una comida; use hilo dental esa noche
3Paletas, caramelos duros, rompemuelas (jawbreakers)No son pegajosos, pero sí lentos. Los dientes pasan todo el tiempo bañados en azúcar, y morderlos puede astillar un diente.Limitarlos; nunca lo último antes de dormir
4Maíz dulce (candy corn), barras crujientes de oblea o galletaAzúcar y almidón que se compactan en las superficies de masticación y se eliminan más despacio que el chocolate.Aceptables con una comida
5Barras de chocolate con caramelo, nougat o toffeeEl chocolate se derrite. El relleno se comporta como la fila 2.Aceptables con una comida
6Chocolate con leche simple, copitas de chocolate con crema de cacahuateSe derrite a la temperatura de la boca y se enjuaga con la saliva y un trago de agua.Montón para quedarse
7 (el menos malo)Chocolate oscuro; chicle sin azúcarEl chocolate oscuro suele tener menos azúcar que el de leche. El chicle sin azúcar no tiene nada y hace que fluya la saliva.Montón para quedarse

La guía MouthHealthy de la Asociación Dental Americana (ADA) llega a la misma conclusión básica: el chocolate se enjuaga de los dientes con más facilidad que otros dulces, y los de tipo pegajoso y ácido son los que hay que vigilar.

Una advertencia sobre los cambios «saludables». Las gomitas de fruta, los rollitos de fruta y las cajitas de pasas se comportan como gomitas una vez que quedan atorados en una muela. Pertenecen a la fila 2, no a un montón aparte de dulces seguros. Y en los niños menores de cuatro años, los caramelos duros y las nueces enteras son un riesgo de asfixia antes que un riesgo dental.

¿Es mejor comer los dulces en pocas ocasiones o repartidos?

En pocas ocasiones. La mayoría de los padres lo entiende al revés, porque repartirlos se siente como moderación.

Los dientes no cuentan gramos. Cuentan ataques de ácido. Cinco barritas pequeñas comidas juntas después de la cena causan un solo ataque. Las mismas cinco barritas comidas una a la vez (en el recreo, en el viaje en carro, durante la tarea, después de la práctica, frente a la tele) causan cinco, y el esmalte se pasa toda la tarde perdiendo minerales casi sin tiempo para recuperarse.

Ahora extienda eso a lo que sobra. Un niño que mete la mano en la cubeta cuatro o cinco veces al día durante dos semanas acumula 60 o 70 ataques de ácido. Un niño que come un dulce una vez al día con la cena durante las mismas dos semanas tiene 14, y bien puede comer la misma cantidad total. La misma azúcar. Una fracción del daño.

La hora de la comida es el mejor momento por una segunda razón: la saliva ya está fluyendo, así que el azúcar se diluye y el ácido se amortigua más rápido. Una paleta chupada a solas a las 3 PM no recibe nada de esa ayuda.

Lo que toman sigue la misma lógica. Un dulce con un refresco o jugo tomado a sorbos durante una hora es una doble exposición, de lo que hablamos en nuestra guía sobre las bebidas azucaradas y los dientes de los niños. El agua es la bebida de la noche de dulces.

¿Cuándo deben cepillarse los niños después de comer dulces?

Después de chocolate o de dulces comunes, a cualquier hora. Mientras antes, mejor, y el cepillado antes de dormir no es opcional.

Después de un dulce ácido, espere. Los dulces ácidos son lo bastante ácidos para ablandar la superficie del esmalte por un rato, y restregar el esmalte ablandado con un cepillo lo desgasta. Haga que su hijo se enjuague con agua de inmediato y se cepille al menos 30 minutos después, más cerca de una hora si puede. Lo mismo aplica para refrescos, bebidas deportivas y cítricos.

Una rutina práctica para las próximas dos semanas:

  • Justo después del dulce: un vaso de agua, enjuagándose la boca antes de tragar.
  • Para los niños más grandes: chicle sin azúcar durante unos 20 minutos. Atrae saliva y afloja lo que quedó pegado. No se lo dé a quienes sean tan pequeños como para tragárselo.
  • Antes de dormir: dos minutos con pasta dental con flúor, más hilo dental entre los dientes de atrás, que es justo donde se esconden el taffy y las gomitas.
  • Después de cepillarse: solo agua. La saliva se reduce a un hilito durante el sueño, así que el dulce que se come después de cepillarse se queda sobre los dientes toda la noche.

¿Y los niños con frenos, selladores o rellenos?

Frenos y alineadores transparentes

Los dulces pegajosos y los duros son las dos categorías que despegan los brackets y doblan los alambres. Un bracket suelto no es una crisis, pero significa una visita extra y puede alargar el tratamiento. El montón seguro para los frenos es el chocolate simple, las copitas de crema de cacahuate y cualquier cosa suave que se derrita. Fuera: caramelo, taffy, gomitas, regaliz, rompemuelas, bolas de palomitas y barras con nueces enteras.

Los adolescentes con alineadores transparentes pueden comer del montón para quedarse, pero primero se retiran los alineadores, y los dientes se cepillan, o al menos se enjuagan bien, antes de volver a colocarlos. Un alineador colocado sobre dientes con azúcar mantiene esa azúcar contra el esmalte durante horas.

Selladores

Los selladores cubren los surcos profundos de las superficies de masticación de las muelas de atrás, donde empieza una gran parte de las caries infantiles. No cubren los lados de los dientes, los puntos de contacto entre ellos ni la línea de la encía, y esos son los lugares donde se asientan los dulces pegajosos. Los selladores reducen el riesgo. No hacen que los dulces salgan gratis. Un masticable muy pegajoso también puede jalar un sellador que ya estaba desgastado o astillado, que es una de las razones por las que se revisan en las visitas de rutina.

Rellenos, coronas en dientes de leche y mantenedores de espacio

Los caramelos blandos y el taffy son la forma clásica en que se suelta la corona o el mantenedor de espacio de un niño. Si su hijo tiene alguno de los dos, esos dulces van directo al montón de intercambio. Si algo se llega a soltar, guárdelo y llame a su dentista. No intente pegarlo de nuevo.

Una regla realista para la bolsa de dulces

Prohibir los dulces en Halloween es una pelea que no necesita, y una sola noche grande no causará una caries. El riesgo son las semanas de sobras. Este año Halloween cae en sábado, así que no hay una hora de dormir de noche de escuela que le ponga fin temprano. Está bien. Deje que la noche sea la noche, y empiece la regla a la mañana siguiente.

  1. La noche de Halloween es libre. Dé a sus hijos una cena de verdad antes de que salgan, déjelos disfrutar los dulces al llegar a casa, sírvales agua y que se cepillen antes de dormir.
  2. Clasifique a la mañana siguiente. Los niños escogen sus favoritos para quedarse. Los masticables ácidos, el taffy y todo lo que no les encante van a un montón de intercambio, que se cambia por un juguete pequeño, una hora más tarde de dormir o escoger la película.
  3. Los dulces viven en la cocina. No en los cuartos, las mochilas ni el carro. Fuera de su alcance acaba con la mayor parte del picoteo sin discusión.
  4. Un horario de dulces al día, junto con una comida. Dos o tres piezas justo después de la cena, comidas de una sola vez. No guardadas para después.
  5. Agua después, cepillado antes de dormir, nada después de cepillarse.
  6. Fije una fecha de término. Dos semanas son suficientes. Lo que quede en esa fecha sale de la casa.

Los niños discuten menos con un horario que con un número, y usted solo tiene que hacerlo cumplir una vez al día.

Señales de que empieza una caries y cuándo llamar al dentista

La temporada de dulces es una buena excusa para mirar de verdad. Levante el labio de su hijo y revise a lo largo de la línea de la encía y en las superficies de masticación de las muelas en busca de:

  • Manchas o líneas blancas como tiza cerca de las encías. Es la etapa más temprana, en la que el esmalte ha perdido minerales pero no se ha roto, y con frecuencia se puede revertir con flúor y mejores hábitos.
  • Manchas cafés o negras, o un hoyito que se puede ver.
  • Quejas de que los dulces o las bebidas frías le dan una «punzada».
  • Comida que se atora siempre en el mismo lugar.
  • Masticar solo de un lado.

Detectada a tiempo, una caries suele resolverse rápido con un relleno del color del diente. Si se deja, no se queda pequeña, y eso es igual de cierto para los dientes que de todos modos se van a caer. Aquí le explicamos por qué las caries en los dientes de leche sí importan.

Busque atención urgente si su hijo tiene hinchazón en la cara o las encías, fiebre junto con dolor de muela, un bultito parecido a un grano en la encía, o dolor de diente que lo despierta por la noche. Eso apunta a una infección, no a una caries sencilla, y debe tratarse como una emergencia dental. La hinchazón que se extiende hacia el ojo o el cuello, o cualquier dificultad para tragar o respirar, significa ir a la sala de emergencias.

Reserve ya la revisión de noviembre

Si han pasado más de seis meses desde la última limpieza de su hijo, las semanas después de Halloween son un buen momento para venir: todo lo que haya empezado se puede detectar mientras es pequeño, y los selladores se pueden revisar en la misma visita. Rio Hondo Dental ofrece atención dental para niños en Downey, acepta la mayoría de los planes PPO y HMO, además de Denti-Cal y Medi-Cal, y hablamos español. Solicite una cita o llame al (562) 928-5559.

¿Tiene preguntas sobre su sonrisa?

El Dr. Sameer Aljanedi y el equipo de Rio Hondo Dental Office están aquí para ayudarle. Hablamos español.

¿Listo para programar su visita?

Los pacientes nuevos siempre son bienvenidos. Llame al (562) 928-5559 o solicite una cita en línea; nuestro equipo le ayudará con su seguro, el financiamiento y su horario.

Hablamos español · Aceptamos la mayoría de los planes PPO y HMO, y con gusto atendemos a pacientes de Denti-Cal y Medi-Cal.