Emergencias dentales
Se me cayó la corona: qué hacer hasta que lo atiendan
La corona está en su mano, o envuelta en una servilleta, o acaba de sacársela de un pedazo de caramelo. Su lengua no deja de volver al muñón de diente donde antes estaba. Respire hondo. Esto rara vez es una verdadera emergencia, y lo que haga durante la próxima hora importa más que la rapidez con que llegue a un dentista esta noche.
¿Es una emergencia dental que se caiga una corona?
Respuesta corta: Por lo general, no. Una corona que se sale sin dolor intenso, hinchazón ni sangrado es urgente, pero no es una emergencia: planee que lo atiendan en unos días, no en unas semanas. Guarde la corona, mantenga limpio el diente, mastique del otro lado y nunca la vuelva a pegar con pegamento instantáneo (superglue). La hinchazón de la cara, la fiebre o la dificultad para respirar cambian el panorama.
Una corona dental es una cápsula cementada sobre un diente que fue desgastado para sostenerla. Cuando la cápsula se va, ese diente preparado queda expuesto: es más pequeño que un diente natural, casi todo dentina, y nunca fue diseñado para masticar solo. Por eso “no me duele, lo veo el mes que viene” es un mal plan, aun cuando esta noche todo esté tranquilo. ¿No está seguro de en qué lado de la línea se encuentra? Nuestra guía sobre qué se considera una emergencia dental explica dónde están los límites.
Acuda de urgencia si… se le hincha la cara o la encía, tiene fiebre, el dolor es intenso y no cede con medicamentos de venta libre, o la zona no deja de sangrar. Si la corona desapareció y ahora tiene tos, silbidos al respirar o falta de aire, es posible que la haya aspirado. Vaya a una sala de emergencias, no a un consultorio dental.
Qué hacer ahora mismo: pasos para la primera noche
- Encuentre la corona y sáquela de su boca. Si se la tragó, por lo general pasará sin problema en unos días. Avise a su dentista y llame a su médico si le da dolor de estómago o vómito.
- Mírela por dentro. Una corona hueca, como un dedal vacío, es el buen resultado: solo se soltó el cemento. Si el interior está lleno de algo sólido, o sobresale un perno, también se desprendió parte del diente o de su muñón. No intente volver a colocar esa. Pase al paso 6.
- Limpie la corona y el diente. Cierre primero el desagüe del lavabo. Enjuague la corona y cepille el cemento suelto con un cepillo de dientes suave. Nada de cloro, agua hirviendo ni raspar con un alfiler. Cepille el diente con suavidad y enjuáguese con agua tibia con sal.
- Pruebe el ajuste en seco. Una corona entra en una sola orientación. Deslícela en su lugar con una presión ligera de los dedos y cierre despacio. Si sus dientes se encuentran como siempre, está asentada. Si la mordida se siente alta o la corona se mueve, quítela y déjela fuera. Forzarla puede romper lo que queda del diente.
- Si asienta, sosténgala con cemento dental temporal. La mayoría de las farmacias lo tienen en el pasillo de productos dentales. Seque la corona, aplique una capa delgada por el interior, asiéntela, muerda con suavidad durante un minuto y limpie lo que se salga. ¿No hay nada abierto? Una pizca de adhesivo para dentaduras, o incluso pasta de dientes, la sostendrá unas horas. Al usar el hilo dental, sáquelo de lado en lugar de jalarlo de golpe hacia arriba.
- Si no asienta, proteja el diente en su lugar. Guarde la corona en un recipiente pequeño y duro. Un frasco de pastillas es mejor que un pañuelo desechable, porque los pañuelos se tiran a la basura. Un poco de cemento temporal o de cera de ortodoncia sobre el diente le quita el filo al frío y al aire.
- Coma y duerma con cuidado. Mastique del otro lado y evite todo lo que sea pegajoso, duro, muy caliente o muy frío. Si la corona está puesta sin cemento, o se siente aunque sea un poco floja, quítela antes de dormir. Una corona que se sale mientras duerme puede tragarse o aspirarse.
- Llame a un dentista cuando abra el consultorio. Diga que se le salió la corona y si tiene dolor. Lleve la corona con usted.
¿Tiene además otro problema, como un diente fracturado o desprendido por un golpe? La página de MouthHealthy sobre emergencias dentales (en inglés), de la Asociación Dental Americana (ADA), es una referencia confiable de primeros auxilios.
Por qué nunca debe usar pegamento instantáneo
La gente lo intenta cada semana. El pegamento doméstico no está hecho para tejido vivo y puede irritar tanto la encía como el nervio dentro del diente. Además fragua en segundos, casi siempre con la corona un pelo fuera de posición, lo que deja la mordida alta y los bordes expuestos a filtraciones. Todo lo que había debajo (bacterias, caries, la cena de anoche) queda ahora sellado adentro.
Luego viene la parte que cuesta dinero. A una corona pegada con pegamento instantáneo muchas veces hay que cortarla para sacarla, así que una corona que se habría podido recementar en una visita corta pasa a ser una que hay que reemplazar.
El cemento de farmacia también tiene sus límites. Le da días, no meses.
¿Se puede volver a cementar la misma corona?
Con frecuencia, sí. La respuesta depende de lo que haya debajo, y para eso hace falta un examen y, por lo general, una radiografía. El dentista examina el interior de la corona, porque el lugar donde quedó el cemento viejo da pistas sobre por qué falló la unión. Después se explora el diente en busca de dentina blanda y con caries, y se mide cuánto de él sigue en pie. La corona se asienta de nuevo para ver si su borde cierra herméticamente por todo el contorno, y se revisa su mordida en busca de contactos fuertes y marcas de desgaste que apuntan a que usted rechina los dientes.
| Lo que encuentra el dentista | Lo que suele suceder |
|---|---|
| Corona intacta, diente sólido y limpio, el cemento simplemente falló | Se limpian ambos y se recementa la misma corona, normalmente en una visita corta |
| Caries pequeña en el borde | Se retira la caries; la corona a veces se reutiliza, pero con frecuencia se reemplaza porque el sellado cambió |
| Caries que ha dejado hueco el diente | Se reconstruye el diente y se le coloca una corona nueva; una caries profunda puede requerir primero un tratamiento de conducto |
| El muñón o un pedazo de diente se desprendió dentro de la corona | Una nueva reconstrucción, a veces con un perno, y luego una corona nueva, siempre que quede suficiente diente sano por encima de la encía |
| Diente fracturado a la altura de la línea de la encía o por debajo | Remodelado de la encía para exponer más diente, o extracción y reemplazo, según lo que quede |
| Corona agrietada o desgastada hasta perforarse | Corona nueva |
Cuando el veredicto es una corona nueva, se apoya en la misma lógica estructural que decide si un diente necesita una corona o un relleno en primer lugar: qué es lo que queda y si puede soportar carga. Pida que se lo muestren, en la radiografía o con un espejo.
¿Por qué se me salió la corona?
Al caramelo se le echa la culpa. Casi nunca es la verdadera causa. La comida pegajosa termina un trabajo que empezó meses antes.
- Caries debajo. Una corona no puede tener caries, pero el diente en su borde sí. Cuando la caries ablanda la dentina a la que se agarraba el cemento, la corona no tiene dónde sostenerse. Esta es la historia habitual cuando una corona dura muchos años y de pronto se suelta.
- Un diente corto o cónico. Las coronas se mantienen puestas sobre todo por la geometría: paredes altas y casi paralelas sobre las que la corona se desliza como una tapa ajustada. El cemento llena el espacio y lo sella. Nunca se pensó para resistir por sí solo una fuerza lateral, y un molar posterior corto o una preparación en forma de cono le da muy poco a la corona de qué sujetarse.
- Cemento viejo. Algunos cementos se van lavando poco a poco en el borde con los años, más rápido con la boca seca o con un consumo constante de bebidas ácidas.
- Rechinar y apretar los dientes. Rechinar de noche empuja una corona de lado una y otra vez hasta que el sellado se rompe.
- Era una provisional. Las coronas provisionales se sujetan con cemento débil a propósito. Si la suya se salió mientras se fabrica la permanente, llame de todos modos. El diente puede moverse en cuestión de días, y entonces la corona permanente no ajusta.
Una corona que se sigue saliendo es un problema de diseño, no de pegamento
Si la misma corona ya se recementó dos veces y otra vez está en su mano, un cemento más fuerte no es la respuesta. Algo en el diseño está mal. El diente es demasiado corto, las paredes se inclinan demasiado hacia adentro, la mordida le pega en ángulo o hay caries que nadie ha atendido.
Las soluciones reales cambian la mecánica:
- reconstruir el muñón para que el diente quede más alto;
- exponer más diente con un procedimiento menor de encías llamado alargamiento de corona;
- tallar ranuras en la preparación para dar más agarre;
- rehacer la corona en una cerámica que se pueda adherir al diente en lugar de solo cementarse;
- ajustar la mordida y usar una guarda nocturna a la medida si el rechinar es la causa.
Cada una tiene un inconveniente: más tiempo, más costo y, a veces, la corona nueva que usted esperaba evitar. Pero pegar una corona sobre un diente que no puede sostenerla solo programa la próxima vez que se caiga.
¿Y si la corona estaba sobre un implante, o salió un perno junto con ella?
Coronas sobre implantes
Una corona de implante floja es un evento mecánico distinto. Por lo general, el tornillo pequeño que conecta la corona con el implante se aflojó, o falló el cemento entre la corona y su conector. Rara vez duele, porque no hay nervio.
No use cemento de farmacia aquí y no intente apretar nada usted mismo. El cemento sobrante bajo la encía alrededor de un implante puede inflamar el tejido y el hueso, y masticar sobre una corona de implante que se mueve puede doblar o romper el tornillo. Si la corona se levanta libremente, guárdela y llame. Lo habitual es que la reparación consista en limpiar las piezas y apretar o reemplazar el tornillo. Si la parte anclada en el hueso se siente floja, dígalo por teléfono, porque eso requiere una revisión pronta. Nuestra guía de mantenimiento de implantes explica cómo proteger ese trabajo a largo plazo.
Coronas con perno
Un perno de metal o de fibra que sobresale de la corona significa que el diente tuvo un tratamiento de conducto y que el perno salió junto con el muñón. Estos dientes no duelen cuando la corona se sale, y esa es la trampa. La gente espera. Mientras tanto, la saliva se está filtrando a un conducto que estaba sellado, y una raíz que ya perdió casi toda su estructura está recibiendo las fuerzas de la mordida sin nada que la sostenga.
No vuelva a empujar el perno dentro. Hay que revisar si la raíz tiene una fisura antes de poder decir si se puede reconstruir.
Qué le pasa al diente si espera semanas
- Los primeros días. Si el diente está vivo, espere sensibilidad al frío, al aire y a los dulces. La encía a su alrededor se pone adolorida a medida que se acumula la comida. Esta es la ventana en la que es más probable que funcione recementar la misma corona.
- De una a tres semanas. Los dientes se mueven. Los vecinos se inclinan hacia el espacio y el diente opuesto se desplaza hacia él. Las distancias son diminutas, pero una corona se fabrica con un ajuste medido en fracciones de milímetro. La que habría vuelto a entrar sin problema ahora queda alta, o no asienta en absoluto.
- Un mes o más. La dentina expuesta se pica mucho más rápido que el esmalte, y las paredes delgadas de un diente preparado se astillan o se parten al masticar. Una fractura que corra por debajo de la línea de la encía puede convertir un simple recementado en un tratamiento de conducto con perno, o en una extracción.
Nada de esto sigue un reloj fijo. Algunas personas se salvan durante meses. La mayoría prefiere no pagar por averiguarlo.
Cuánto cuesta y qué hace el seguro
La forma de la cuenta es sencilla: recementar una corona intacta es un procedimiento menor, y una corona nueva es uno mayor. Lo que lo lleva de uno a otro es todo lo anterior: caries, un muñón roto o una corona que ya no ajusta. El seguro añade una complicación. Muchos planes pagan el reemplazo de una corona solo cuando ha alcanzado cierta antigüedad, comúnmente entre cinco y diez años, así que importa la fecha en que se colocó la original. Nuestra guía sobre cómo cubren las coronas los planes PPO y HMO explica esas reglas de reemplazo.
¿Tiene la corona en un frasco de pastillas? Tráigala
Rio Hondo Dental abre de lunes a jueves de 10 AM a 7 PM, los viernes de 9 AM a 6 PM y los sábados de 8 AM a 2 PM. Llame al (562) 928-5559 cuando abramos, díganos que se le salió la corona y si tiene dolor, y buscaremos el primer horario en que el Dr. Aljanedi pueda revisarla. Hablamos español. También puede solicitar una visita en línea, o leer cómo manejamos las visitas dentales urgentes en Downey.
¿Tiene preguntas sobre su sonrisa?
El Dr. Sameer Aljanedi y el equipo de Rio Hondo Dental Office están aquí para ayudarle. Hablamos español.